CUENCAME, DURANGO Y EL SEÑOR DE MAPIMÍ

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Hola compañeros,¿como estan? Les hablaremos de una historia de Durango: `El Señor de Mapimí` que el 6 de agosto de 1715, llega a Cuencame Durango, para quedarse.
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El 6 de agosto de 1715, el señor de Mapimì llega a Cuencamé Durango, para quedarse. Tiene un poder de convocatoria tan grande, que cada año, reúnen  más de 7 mil personas alrededor de su imagen, en una celebración en la que la fe, la hermandad, la esperanza, la devoción, el sacrificio, la alegría se manifiesta en su máxima expresión.

Cuencamé fue fundado como centro misionero en el año de 1583. Después fue el padre Francisco Ramírez, jesuita, encomendando a continuar la tarea evangelizadora, quien se hizo cargo de la Misión denominándola Cuencamé que en la lengua náhuatl significa `lugar de cultivos ` y en Zacateco ` puerta del sol ` por que era un valle muy  extenso, rodeado de montañas, bañado por los ríos Aguanaval y Nazas y algunos manantiales que lo hacía muy fértil para el cultivo de Milpas.

`No se sabe con exactitud la fecha en que el crucifijo llegó a Mapimí, tampoco se conoce el nombre de la persona que lo trajo y escuetamente dice la historia que la tarde del Jueves Santo del año 1715, un gran número de creyentes llevaba en andas, por las calles del pueblo, la imagen del Cristo (...). `Intempestivamente cayó sobre los asistentes a la procesión y población entera una horda tumultuosa de los belicosos Cocoyomes y Tobosos, quienes profundamente lastimados porque habían sido despojados de sus tierras y dominios por la fuerza armada de los españoles, trataban a toda costa de aniquilar a los blancos`.

Se dice que en el ataque murieron asesinados 300 españoles, 300 criollos y alrededor de dos mil indios y mestizos. Casas y graneros fueron incendiados juntos con el templo. `Todo se acabó por la destrucción devastadora del fuego; sin embargo, la imagen del Señor de Mapimí quedó intacta (...)`.

Algunos fieles traían en hombros al señor de Mapimì en presión. Valientemente queriendo proteger la imagen, huyeron rumbo al Cañón de Jimulco escondiéndola entre el tronco y las ramas de un mezquite.

Tiempo después, la imagen fue encontrada muy cerca de los márgenes del río Aguanaval, en el sitio conocido como Jimilquillo. La visitaba una india, pues ahí veneraba la efigie de Cristo, la cual dicen la manifestó a los dichos soldados escolteros quienes con reverencia posible, la trasladaron a la parroquia de Cuencamé, llegando ahí el 6 de agosto de 1715 para no irse nunca.

Su casa es desde entonces, el Real de Minas de San Antonio de Cuencamé, en la parroquia de San Antonio de Padua, sitio que no a querido abandonar, por mas esfuerzos de regresar a Mapimì.

La celebración dura varios días comenzando con el novenario el 28 de julio, las danzas, los carros alegóricos, y los sonidos de violines, además el fervor. Toda una fiesta popular.

Muy emocionado, el señor Modesto Machado Martínez, quien pertenece la hermandad del Santo Cristo Señor de Mapimì, nos dice que la imagen es defendida del retablo en donde se encuentra, el 4 de agosto al medio día, colocándose en un sitio privilegiado para que pueda ser adorado con enorme fervor por los fieles.

Desde ese momento el Señor de Mapimì es custodiado por los integrantes de la hermandad, cantándole durante todo el tiempo que permanece la imagen en exposición. El 5 de agosto termina el novenario, pero continua las celebraciones. Es impresionante escuchar un coro de cerca de 7000 personas al unisio. Al mediodía del 6, se realiza la sagrada eucaristía, con la presencia del señor Arzobispo de Durango, el Obispo y los sacerdotes de la arquidiósesis, siendo uno de los momentos más relevantes de la fiesta, que termina el día 7, cuando la sagrada y venerada imagen es paseada por el atrio frontal y lateral de la iglesia, para luego colocarla nuevamente en su retablo. Los peregrinos se despiden con cantos de devoción y gratitud haciendo la promesa de volver al año siguiente, `Si el Señor de Mapimì lo permite`, pidiéndole su bendición.

Muchos milagros y favores se han recibido de Cristo, nos dice Don Modesto, verdaderamente conmovido, quien gracias al Señor de Mapimì està recuperado de una penosa enfermedad. Y muchas han sido las personas protegidas y bendecidas por esta sagrada imagen.

Autores: 
Alumnas: Blanca Alejandra y Karla monserrat; Asesor: María Armandina Correa Macías; Responsable de red escolar: Miguel Ángel Domínguez Parga
Clase: 
skuin_Bell
Centro educativo: 
Esc. Sec. Tec. No. 74 `Octavio Paz`
Fuentes de información: 
*Revista `Siglo Nuevo` *Diário: `El Siglo de Torreón`
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